sábado, 13 de julio de 2024

¿Por qué es necesario hacer esfuerzo para practicar la investigación quién soy yo (atma-vichara)?

Artículo traducido del original en inglés escrito por Michael James y publicado en su blog el 24 de marzo de 2016: https://happinessofbeing.blogspot.com/2016/03/why-is-it-necessary-to-make-effort-to.html

En dos comentarios de uno de mis artículos recientes, ¿Por qué deberíamos creernos lo que nos ha enseñado Bhagavan?, un amigo que escribe con el seudónimo «Viveka Vairagya» citó extractos de las enseñanzas de HWL Poonja (a quien sus devotos conocen como «Papaji») tal y como se recogieron en la página web Satsang with Papaji, y en los cuales expresa ideas que contradicen directamente las enseñanzas de Bhagavan. En uno de esos extractos, Poonja dijo
en relación con el sueño profundo «ese es un estado de opacidad porque no hay consciencia en absoluto, entonces puede que no lo reconozcas. En el sueño profundo te olvidas de ti mismo completamente», lo cual contradice lo que Bhagavan nos enseñó sobre el sueño profundo, como expliqué en las secciones decimocuarta y decimoquinta de mi artículo anterior, Somos consciente de uno mismo durante el sueño, así que la consciencia pura de uno mismo es lo que realmente somos, y en ambos extractos él contradice de varias formas lo que Bhagavan nos enseñó sobre la práctica de la investigación quién soy yo (ātma-vicāra), como explicaré en este artículo.
 
 
 
 
 
 

1. Debemos practicar ātma-vicāra tanto tiempo como haga falta para destruir todas nuestras viṣaya-vāsanās


El extracto que Viveka Vairagya citó en la primera parte de estos dos comentarios era de la página Consciousness del sitio web Satsang with Papaji, donde se dice que Poonja declaró que ātma-vicāra (la investigación o indagación quién soy yo) «no es un procedimiento largo» y que 
«no es una práctica», declaraciones que son confusas y que sugieren algo que no es. Es cierto que ātma-vicāra no es necesariamente un procedimiento largo porque, si realmente estuviéramos dispuestos a abandonar nuestro ego y todo lo demás aquí y ahora, con un simple momento de atención intensamente enfocada en uno mismo bastaría para destruir nuestro ego al instante, pero, dado que la mayoría de nosotros todavía no estamos dispuestos a entregar nuestro ego totalmente con todo lo demás que es distinto de uno mismo, tenemos que practicar ātma-vicāra el tiempo que haga falta para purificar nuestra mente de todos los deseos y apegos que ahora evitan que estemos dispuestos a soltar este ego ilusorio y toda su descendencia.

Bhagavan a menudo hablaba de ātma-vicāra como una práctica, y, enfatizaba de manera constante la necesidad de que lo practiquemos persistente y repetidamente hasta que ego sea aniquilado. Por ejemplo, en el párrafo sexto de Nāṉ yār? escribió:

நானார் என்னும் விசாரணையினாலேயே மன மடங்கும். நானார் என்னும் நினைவு மற்ற நினைவுகளை யெல்லா மழித்துப் பிணஞ்சுடு தடிபோல் முடிவில் தானு மழியும். பிற வெண்ணங்க ளெழுந்தா லவற்றைப் பூர்த்தி பண்ணுவதற்கு எத்தனியாமல் அவை யாருக் குண்டாயின என்று விசாரிக்க வேண்டும். எத்தனை எண்ணங்க ளெழினு மென்ன? ஜாக்கிரதையாய் ஒவ்வோ ரெண்ணமும் கிளம்பும்போதே இது யாருக்குண்டாயிற்று என்று விசாரித்தால் எனக்கென்று தோன்றும். நானார் என்று விசாரித்தால் மனம் தன் பிறப்பிடத்திற்குத் திரும்பிவிடும்; எழுந்த வெண்ணமு மடங்கிவிடும். இப்படிப் பழகப் பழக மனத்திற்குத் தன் பிறப்பிடத்திற் றங்கி நிற்கும் சக்தி யதிகரிக்கின்றது. [...]

nāṉ-ār eṉṉum vicāraṇaiyiṉāl-ē-y-ē maṉam aḍaṅgum. nāṉ-ār eṉṉum niṉaivu maṯṟa niṉaivugaḷai y-ellām aṙittu-p piṇañ-cuḍu taḍi-pōl muḍivil tāṉ-um aṙiyum. piṟa v-eṇṇaṅgaḷ eṙundāl avaṯṟai-p pūrtti paṇṇuvadaṟku ettaṉiyāmal avai yārukku uṇḍāyiṉa eṉḏṟu vicārikka vēṇḍum. ettaṉai eṇṇaṅgaḷ eṙiṉum eṉṉa? jāggiratai-y-āy ovvōr eṇṇamum kiḷambum-pōdē idu yārukkuṇḍāyiṯṟu eṉḏṟu vicārittāl eṉakkeṉḏṟu tōṉḏṟum. nāṉ-ār eṉḏṟu vicārittāl maṉam taṉ piṟappiḍattiṟku-t tirumbi-viḍum; eṙunda v-eṇṇamum aḍaṅgi-viḍum. ippaḍi-p paṙaga-p paṙaga maṉattiṟku-t taṉ piṟappiḍattil taṅgi niṯgum śakti y-adhikarikkiṉḏṟadu. [...]

Solo por medio de la investigación quién soy yo la mente cesará [se hundirá o desaparecerá para siempre]; el pensamiento quién soy yo [es decir, la atención con la que uno investiga lo que uno es], destruyendo todos los demás pensamientos, también se destruirá al final como una vara para cremar cuerpos [una vara que se usa para remover una pira funeraria y asegurarse de que el cuerpo se haya quemado completamente]. Si surgen otros pensamientos, sin tratar de completarlos, es necesario investigar a quién le han ocurrido. Por muchos pensamientos que surjan, ¿qué [importa]? Tan pronto como aparezca cada pensamiento, si uno investiga atentamente a quién le ha ocurrido, quedará claro que [es] a mí. Si uno investiga quién soy yo [atendiéndose a uno mismo de manera vigilante, el «mí» a quien le aparece todo lo demás], la mente regresará a su lugar de nacimiento [es decir, uno mismo, la fuente de la que surgió]; [y, como, en consecuencia, uno se abstiene de atenderla] el pensamiento que había surgido también cesará. Cuando uno practica y practica de esta manera, se incrementa el poder de la mente para establecerse firmemente en su lugar de nacimiento. [...]

La palabra பழக (paṙaga), que Bhagavan repite en la última oración, es el infinitivo del verbo பழகு (paṙagu), que significa 
«practicar», y que se usa aquí en un sentido condicional «பழகப் பழக» (paṙaga-p paṙaga) significa «cuando uno practica y practica» y, por tanto, da a entender «cuando uno practica persistentemente». Así pues, está claro con este pasaje que ātma-vicāra es una práctica y que el consejo de Bhagavan es que la practiquemos de manera persistente mientras continúen surgiendo pensamientos sobre cualquier cosa diferente de uno mismo.

También dio a entender esto claramente en el párrafo undécimo de Nāṉ yār?:

மனத்தின்கண் எதுவரையில் விஷயவாசனைக ளிருக்கின்றனவோ, அதுவரையில் நானா ரென்னும் விசாரணையும் வேண்டும். நினைவுகள் தோன்றத் தோன்ற அப்போதைக்கப்போதே அவைகளையெல்லாம் உற்பத்திஸ்தானத்திலேயே விசாரணையால் நசிப்பிக்க வேண்டும். […]

maṉattiṉgaṇ edu-varaiyil viṣaya-vāsaṉaigaḷ irukkiṉḏṟaṉavō, adu-varaiyil nāṉ-ār eṉṉum vicāraṇai-y-um vēṇḍum. niṉaivugaḷ tōṉḏṟa-t tōṉḏṟa appōdaikkappōdē avaigaḷai-y-ellām uṯpatti-sthāṉattilēyē vicāraṇaiyāl naśippikka vēṇḍum. […]

Mientras existan viṣaya-vāsanās [propensiones, inclinaciones, impulsos o deseos de experimentar cualquier cosa diferente de uno mismo] en la mente, será necesaria la investigación quién soy yo. En el momento en que aparezcan pensamientos, inmediatamente es necesario destruirlos todos mediante vicāraṇā [la investigación quién soy yo] en el mismo lugar del que surgen. […]

Salvo que ya hayamos practicado ātma-vicāra por un largo periodo de tiempo, nuestras viṣaya-vāsanās todavía serán muy fuertes, así que, cuando intentemos estar atentos a uno mismo, estas se elevarán con gran fuerza en forma de pensamientos, que constantemente distraerán nuestra atención fuera de uno mismo, así que la única manera de tener éxito con esta práctica es perseverar con tenacidad, como indica Bhagavan claramente en el décimo párrafo de Nāṉ yār?:

தொன்றுதொட்டு வருகின்ற விஷயவாசனைகள் அளவற்றனவாய்க் கடலலைகள் போற் றோன்றினும் அவையாவும் சொரூபத்யானம் கிளம்பக் கிளம்ப அழிந்துவிடும். அத்தனை வாசனைகளு மொடுங்கி, சொரூபமாத்திரமா யிருக்க முடியுமா வென்னும் சந்தேக நினைவுக்கு மிடங்கொடாமல், சொரூபத்யானத்தை விடாப்பிடியாய்ப் பிடிக்க வேண்டும். [...]

toṉḏṟutoṭṭu varugiṉḏṟa viṣaya-vāsaṉaigaḷ aḷavaṯṟaṉavāy-k kaḍal-alaigaḷ pōl tōṉḏṟiṉum avai-yāvum sorūpa-dhyāṉam kiḷamba-k kiḷamba aṙindu-viḍum. attaṉai vāsaṉaigaḷum oḍuṅgi, sorūpa-māttiram-āy irukka muḍiyumā v-eṉṉum sandēha niṉaivukkum iḍam koḍāmal, sorūpa-dhyāṉattai viḍā-p-piḍiyāy-p piḍikka vēṇḍum. [...]

A pesar de que las viṣaya vāsanās que vienen de tiempos inmemoriales, se elevan [como pensamientos] en cantidades enormes como las olas del océano, serán todas ellas destruidas cuando svarūpa dhyāna [la atención a uno mismo] se incremente y se incremente [en profundidad e intensidad]. Sin dar cabida siquiera al pensamiento de duda “tantas vāsanās cesando [o siendo disueltas], ¿es posible permanecer solo como svarūpa?”, es necesario aferrarse tenazmente a svarūpa dhyāna. [...]

De estos fragmentos queda claro que lo que Bhagavan nos enseñó es que tenemos que practicar ātma-vicāra tanto tiempo como haga falta para destruir todas nuestras viṣaya-vāsanās, así pues, la afirmación de Poonja de que ātma-vicāra 
«no es un proceso largo» y que «no es una práctica» era obviamente opuesta a las enseñanzas fundamentales de Bhagavan.

2. Es necesario un esfuerzo persistente para mantener toda nuestra mente de manera fija e infatigable en nuestra consciencia pura de uno mismo

Otra idea equivocada que Poonja expresaba sobre la práctica de ātma-vicāra en el mismo párrafo era: 
«No hace falta ningún esfuerzo ni pensamiento». Como ātma-vicāra es la práctica de girar nuestra atención hacia uno mismo, alejándola de todos los pensamientos de cualquier cosa diferente de uno mismo, obviamente conlleva no dar el mínimo lugar a ninguno de dichos pensamientos, pero Bhagavan a menudo se refería a esta práctica como ātma-cintanā«pensamiento de uno mismo», y, en la segunda oración del sexto párrafo de Nāṉ yār? (que cité en la sección previa) lo describía como «நானார் என்னும் நினைவு» (nāṉ-ār eṉṉum niṉaivu), que significa «el pensamiento quién soy yo», diciendo: «நானார் என்னும் நினைவு மற்ற நினைவுகளை யெல்லா மழித்துப் பிணஞ்சுடு தடிபோல் முடிவில் தானு மழியும்» (nāṉ-ār eṉṉum niṉaivu maṯṟa niṉaivugaḷai y-ellām aṙittu-p piṇañ-cuḍu taḍi-pōl muḍivil tāṉ-um aṙiyum), que significa «el pensamiento quién soy yo, habiendo destruido todos los otros pensamientos, él mismo también se destruirá al final como una vara para cremar cuerpos». Sin embargo, cuando él describía ātma-vicāra como «pensamiento de uno mismo» de esta manera, usaba el término «pensamiento de uno mismo» de una manera especial para decir que solo la atención, como expliqué en uno de mis artículos recientes, El pensamiento de uno mismo destruirá todos los otros pensamientos, pero normalmente el término «pensamiento» se refiere a los pensamientos sobre cosas distintas de uno mismo, así que, si Poonja usaba «pensamiento» en este sentido más común, tenía razón al decir que ātma-vicāra no requiere ningún pensamiento.

Sin embargo, ciertamente estaba equivocado al decir que ātma-vicāra no implica ningún esfuerzo, porque, mientras nos experimentemos como este ego, nuestras viṣaya-vāsanās estarán constantemente incitando a nuestra atención a que vaya hacia fuera, alejándose de uno mismo y hacia las viṣayas (fenómenos o cosas distintas de uno mismo), así que el esfuerzo hace falta para que giremos nuestra atención hacia dentro y la mantengamos fija y constantemente en uno mismo. Es decir, como la naturaleza de nuestro ego o mente es aferrarse (atender) a cosas distintas de sí mismo (como señala Bhagavan en el verso 25 de Uḷḷadu nāṟpadu), y, como aferrarse a otras cosas es lo que alimenta y lo sostiene, solo podemos aniquilarlo entrenándolo para que se solo se aferre a sí mismo, y, para que se aferre solo a sí mismo, tenemos que hacer esfuerzo.

Atender a cosas diferentes de uno mismo (que es lo que Bhagavan llamaba சுட்டறிதல் (suṭṭaṟidal) o conocimiento transitivo) es el மனப்போக்கு (maṉa-p-pōkku) natural, el flujo, corriente, dirección, inclinación o propensión de nuestra mente, así pues, estar atento a uno mismo es revertir este flujo y, por tanto, implica esfuerzo por nuestra parte. Si estuviéramos flotando en medio de un rápido de un río y no hiciéramos esfuerzos, la corriente nos arrastraría, así que, si quisiéramos nadar hacia atrás de vuelta a su fuente, tendríamos que hacer esfuerzos para nadar en contra de la corriente. De la misma manera, para volver a la fuente de nuestra mente (que es nuestra existencia real) debemos hacer esfuerzos para nadar contra su corriente girando constantemente nuestra atención de vuelta hacia uno mismo e intentando mantenerla continuamente equilibrada como uno mismo (es decir, como consciencia pura de uno mismo).

Esto es un hecho que será obvio para cualquiera que haya intentado seriamente practicar ātma-vicāra, y a menudo era confirmado por Bhagavan. Por ejemplo, en el segundo capítulo de Upadēśa mañjari se recoge que, en respuesta a la cuarta pregunta, «சும்மாவிருக்கை யென்பது முயற்சியுள்ள நிலையா? முயற்சியற்ற நிலையா?» (summā-v-irukkai y-eṉbadu muyaṟci-y-uḷḷa nilai-y-ā? muyaṟci-y-aṯṟa nilai-y-ā?), que significa «¿lo que se conoce como summā-v-irukkai [solo ser] es un estado que no implica esfuerzo? [O] ¿es un estado en el que el esfuerzo ha cesado?», dijo:

அது முயற்சியற்றதோர் சோம்பல் நிலை யன்று. வெளிமுகத்தில் முயற்சிகளென்று சொல்லப்படுகிற உலக வ்யவகாரங்க ளவ்வளவும் பரிச்சின்ன மனத்தாலும் இடைவிட்டும் செய்யப்படுகின்றனவே. அகமுகத்தில் சும்மா இருக்கை யென்னும் ஆன்மவ்யவகாரமோ முழு மனத்துடனும் இடையின்றியும் செய்யப்படும் பூர்ண முயற்சியாகும்.

வேறெவ் வகையானும் நாசமாகாத மாயையானது முழுமுயற்சி யென்னும் இம்மோனத்தாற்றான் நாசமாக்கப்படுகிறது.

adu muyaṟci-y-aṯṟadōr sōmbal nilai y-aṉḏṟu. veḷi-mukhattil muyaṟcigaḷ-eṉḏṟu solla-p-paḍugiṟa ulaha vyavahāraṅgaḷ avvaḷavum paricchiṉṉa maṉattāl-um iḍaiviṭṭum seyya-p-paḍugiṉḏṟaṉavē. aha-mukhattil summā irukkai y-eṉṉum āṉma-vyavahāram-ō muṙu maṉattuḍaṉ-um iḍai-y-iṉḏṟi-y-um seyya-p-paḍum pūrṇa muyaṟci-y-āhum.

vēṟev vahaiyāṉum nāśam-āhāda māyai-y-āṉadu muṙu-muyaṟci y-eṉṉum i-m-mōṉattāṯṟāṉ nāśam-ākka-p-paḍugiṟadu.

No es un estado de sōmbal [indolencia, letargo, somnolencia o pasividad], uno en el que el esfuerzo haya cesado. Todo el rango de las actividades mundanas, que se describen como esfuerzos en mirar hacia fuera, se hacen solo de manera intermitente y mediante paricchinna maṉam [una mente dividida o una parte limitada de la mente]. En cambio, el ātma-vyavahāra [práctica espiritual] llamada aha-mukhattil summā irukkai [solo ser mirando internamente o hacia uno mismo] es un esfuerzo total que se hace con toda la mente y sin interrupción. 

Lo que es māyā, que no se puede destruir por ningún otro medio, se destruye solamente con este mauna [silencio], que se llama esfuerzo completo.

El sustantivo tamil முயற்சி (muyaṟci), que Bhagavan usó cuatro veces en esta respuesta, significa esfuerzo, esfuerzo excesivo o perseverancia, que deriva del verbo முயல், que significa practicar, perseverar o hacer esfuerzos persistentes, así pues, con esta respuesta queda claro que, según Bhagavan, es necesario que hagamos un esfuerzo persistente para estar atento a uno mismo y, en consecuencia, simplemente ser. 

Sin embargo, como he explicado en otro artículo, Just being (summā irukkai) is not an activity but a state of perfect stillness, en Spiritual instructions, que es la traducción más accesible al inglés de Upadēśa mañjari y que está incluida en todas, o en la mayoría de las ediciones de The collected works of Sri Ramana Maharshi, tres de los cuatro ejemplos de முயற்சி (muyaṟci) en esta respuesta se tradujeron como «actividad» en vez de «esfuerzo», lo cual lleva a confusión, porque, aunque முயற்சி (muyaṟci) puede significar «actividad» (porque la mayoría de los esfuerzos que hacemos son esfuerzos para hacer algo), este no es, obviamente, el sentido en el que Bhagavan lo usó aquí, porque solo ser (summā irukkai) no es obviamente una actividad, sino un estado completamente desprovisto de actividad.

Una traducción parecida inapropiada tiene lugar en el primer capítulo de la segunda parte de Maharshi's gospel (edición de 2002, página 50), donde se recoge que Bhagavan dijo que ātma-vicāra «implica una actividad intensa de toda la mente para mantenerla continuamente equilibrada en la consciencia pura de uno mismo». Como en Spiritual instructions los términos பூர்ண முயற்சி (pūrṇa muyaṟci) y முழுமுயற்சி (muṙu-muyaṟci), que ambos significan esfuerzo completo o total, se tradujeron como «actividad intensa» (The collected works of Sri Ramana Maharshi, una edición reciente sin fecha, página 56), sospecho que el  término que usó Bhagavan que se tradujo aquí en Maharshi’s gospel como 
«actividad intensa» podría haber sido uno de estos dos términos, o quizás algún otro término que incluía முயற்சி (muyaṟci) usado en el sentido de «esfuerzo persistente».

En Maharṣi vāymoṙi (edición de 2004, página 53), la versión en tamil de esta oración de Maharshi’s gospel es «இது சுத்தமாம் தன்னறிவில் முழு மனத்தையும் அசைவின்றி நிலைநிற்கச் செய்கிற நிதித்தியாஸனமே» (idu śuddham-ām taṉ-ṉ-aṟivil muṙu maṉattaiyum asaiviṉḏṟi nilai-niṟka-c ceygiṟa nididdhiyāsaṉamē), que significa «solo esto es nididhyāsana [contemplación o meditación profunda, decidida y persistente] hecha para que toda la mente se mantenga sin movimiento de manera firme [o constante] en la consciencia pura de uno mismo». Aunque no hay ninguna palabra en esta oración que signifique o bien «esfuerzo persistente» o bien «actividad intensa
», el término nididhyāsana implica esfuerzo intenso y persistente, porque significa contemplación profunda y persistente, lo cual obviamente requiere esfuerzo de nuestra parte para mantener toda nuestra mente o atención firmemente fija e inquebrantablemente en la consciencia pura de uno mismo.

Sin embargo, aunque Bhagavan generalmente respondía a las preguntas solo en tamil (u ocasionalmente en telugu o malayalam), y, aunque Maharṣi vāymoṙi se publicó durante la vida de su cuerpo, los diálogos que se encuentran ahí no se recogieron originalmente en tamil, sino que se registraron en inglés (como aparecen en Maharshi’s gospel) y más tarde se tradujeron de nuevo al tamil, así que no deberíamos suponer que las respuestas publicadas en él son las palabras exactas que Bhagavan dijo. En muchos casos, Maharṣi vāymoṙi nos da una clara idea más clara de lo que quería decir en Maharshi’s gospel, y la forma de expresarse en Maharṣi vāymoṙi es, en la mayoría de los casos (pero no en todos), parecida al tipo de palabras que él usaba generalmente, pero, dado que es una traducción de una traducción, es menos fiable de lo que habría sido si se hubiera recogido directamente en tamil. Sin embargo, Maharṣi vāymoṙi y Maharshi’s gospel son libros útiles, y, en la mayoría de los casos, nos da una idea razonablemente clara de que lo que Bhagavan quería decir, a pesar de que no sean sus palabras exactas. 

Si pasamos por alto la confusión que podría causar el uso del término 
«actividad intensa» en este contexto y suponemos que Bhagavan, en realidad, usó un término en tamil que, o bien significaba o conllevaba un esfuerzo intenso y persistente, como casi con toda seguridad hizo, queda claro con esta oración en Maharshi’s gospel y Maharṣi vāymoṙi, en particular cuando se lee junto con la respuesta citada más arriba recogida en Upadēśa mañjari, que estaba afirmando que ātma-vicāra implica un esfuerzo intenso y persistente para mantener toda nuestra mente o atención fija de manera firme e inquebrantable en la consciencia pura de uno mismo. Por tanto, no deberíamos albergar la menor duda de que, cuando Poonja dijo que ātma-vicāra no implica ningún esfuerzo, estaba directamente contradiciendo una de las enseñanzas importantes y consistentes de Bhagavan.

3. Estar atento a uno mismo implica guardar silencio, y guardar silencio implica estar atento a uno mismo

Luego en el mismo párrafo, Poonja decía «tras haber hecho esta indagación, guarda silencio
», lo cual de nuevo se presta a confusión. En primer lugar, porque implica que practicar ātma-vicāra y guardar silencio son dos prácticas o condiciones distintas, y, en segundo lugar, porque implica que uno debería guardar silencio solo después de hacer ātma-vicāra y no mientras lo estás haciendo. Guardar silencio es lo que Bhagavan llama «மௌனமா யிருக்கை» (mauṉamāy irukkai), «ser en silencio» o «estar en silencio» (que es un término que usó en la última oración de la nota que le escribió a su madre en diciembre de 1898), y también «சும்மா விருக்கை» (summā-v-irukkai) o «சும்மா விருப்பது» (summā-v-iruppadu), que ambas significan «solo ser», «ser sin actividad» o «ser en silencio». Dado que el ruido de la actividad mental surge siempre que nuestro ego se eleva, y, dado que persiste mientras nuestro ego perdura, no podemos ser en silencio o solo ser a menos que hagamos que nuestro ego se aquiete, y el único medio eficaz para hacer que se aquiete es ātma-vicāra, así que ātma-vicāra y guardar silencio son, en efecto, sinónimos.

Es decir, nuestro ego se eleva y perdura solo atendiendo a fenómenos (cosas diferentes de uno mismo), y atender a cualquier fenómeno es una actividad mental, que es la antítesis de guardar silencio o solo ser. Por tanto, como nuestro ego perdurará mientras atendamos a cualquier otra cosa diferente de uno mismo, el único medio adecuado para hacer que se aquiete, y que, en consecuencia, guarde silencio, es atenderse solo a uno mismo. Tan pronto como giramos nuestra atención de vuelta hacia uno mismo, nuestro ego comienza a aquietarse, así que aquietarse, y, a su vez, guardar silencio es un efecto instantáneo y automático de estar atento a uno mismo, y no es, por tanto, alguna otra condición que deberíamos intentar alcanzar después de estar atento a uno mismo. Dicho de otro modo, no podemos practicar ātma-vicāra sin guardar silencio, y no podemos guardar silencio eficazmente sin practicar ātma-vicāra, porque, en la práctica, son la misma cosa.

Aunque guardamos silencio cuando dormimos, nuestro ego se hunde en el sueño debido al cansancio, no debido a nuestra atención a uno mismo. Sin embargo, mientras estamos despiertos o soñando, podemos hacer que se aquiete nuestro ego, y, por tanto, que guarde silencio, solo estando atento a uno mismo, porque, mientras atendamos a cualquier otra cosa, nuestro ego está activo y, por tanto, creando ruido mental. Así pues, igual que solo estar atento a uno mismo implica guardar silencio, guardar silencio en la vigilia o en un sueño implica estar atento a uno mismo.

Además, a pesar de que nos hundimos en el sueño sin estar atento a uno mismo, de lo único que somos consciente mientras dormimos es de uno mismo, así que, siempre que guardemos realmente silencio, ya sea en vigilia, sueños o sueño profundo, lo estamos solo debido a que no somos consciente de ninguna otra cosa más de que de uno mismo. En el sueño profundo, nuestro ego se ha aquietado totalmente, así que no podemos ser consciente de ninguna otra cosa diferente de uno mismo, así que no tenemos necesidad o lugar para que estemos atento a uno mismo, pero en vigilia y sueños nuestro ego no está aquietado enteramente, así que estamos sujetos a ser consciente de otras cosas, y, por tanto, para guardar silencio debemos intentar atendernos solo a uno mismo.

Cuando podamos, en vigilia o sueños, estar tan intensamente atento a uno mismo que no seamos consciente absolutamente de nada más que de uno mismo, nos experimentaremos a uno mismo como somos realmente, y, así, nuestro ego quedará aniquilado. Hasta entonces, nunca seremos completamente no consciente de todas las otras cosas de la vigilia o los sueños, así que no guardaremos silencio completamente, pero, en la medida en que podamos enfocar nuestra atención exclusivamente en uno mismo, estaremos también consiguiendo guardar silencio.

4. Podemos liberarnos de nuestras viṣaya-vāsanās y de nuestra atadura solo mediante una práctica persistente de ātma-vicāra


En el segundo de los dos comentarios de Viveka Vairagya al que me referí al principio de este artículo, él citaba un extracto de otra página del sitio web Satsang with Papaji, en concreto Just to Pluck a Rose Petal, donde se recoge que Poonja dijo «si abandonas las vasanas ahora mismo, puedes ser libre y feliz […] No hace falta tiempo, es tan fácil como quitarle un pétalo a una rosa. No requiere tiempo. Puedes alcanzar la libertad, la luz y la sabiduría ahora puedes ser libre de manera instantánea
. No tienes que esforzarte duramente eternamente. La penitencia, las austeridades, incluso las meditaciones simplemente abandónalas. Esta idea de que "yo estoy atado" hay que soltarla , y, instantáneamente, serás libre y feliz. […] Es tan simple quitarle el pétalo a una rosa, solo abandona la idea de que estás atado», y continuó afirmando frívolamente que «lograr la libertad no tiene nada que ver con ninguna sādhana (práctica espiritual) o esfuerzo», y que «la idea de que estás atado te la han metido en la cabeza tus padres, tu sacerdote, tu sociedad».

Como dice Bhagavan en el verso 24 de Uḷḷadu nāṟpadu, «atadura
» (bandha) es otro nombre para nuestro ego, así que no es algo impuesto por nuestros padres, sacerdotes, sociedad o cualquier otra cosa externa a uno mismo. Todo lo demás que es distinto de uno mismo, incluidos nuestros padres, sacerdotes y sociedad, parecen existir solo porque nosotros hemos surgido como ego, así que, dado que este ego en sí mismo es atadura, esta atadura es la causa de esta apariencia ilusoria de todo lo que es distinto de uno mismo, como podemos deducir de lo que nos enseña en los versos 24 y 26 de Uḷḷadu nāṟpadu.

Por supuesto, podemos abandonar la idea «yo estoy atado», como Poonga sugiere, y reemplazarla con la idea «yo soy libre», pero reemplazando una idea con otra no podemos realmente liberarnos, porque el «yo» que tiene cualquier idea, incluidas ideas como «yo estoy atado» o «yo soy libre», es nuestro ego, que ahora es lo que parece atarnos. Por tanto, no podemos liberarnos de la atadura simplemente abandonando la idea «yo estoy atado», sino solo investigando este ego, y, en consecuencia, experimentándonos como realmente somos, como explica Bhagavan claramente en una oración del decimosexto párrafo de Nāṉ yār?:

பந்தத்தி லிருக்கும் தான் யாரென்று விசாரித்து தன் யதார்த்த சொரூபத்தைத் தெரிந்துகொள்வதே முக்தி.

bandhattil irukkum tāṉ yār eṉḏṟu vicārittu taṉ yathārtha sorūpattai-t terindu-koḷvadē mukti.

Investigando quién es uno mismo, el que está atado, solo conocer el yathārtha svarūpa [existencia real propia] de uno es mukti [liberación].
 
Para tener éxito en experimentar nuestra existencia real investigando lo que este ego es en realidad, tenemos que tener lo que Bhagavan describió en los versos 23 y 28 de Uḷḷadu nāṟpadu como un «நுண் மதி» (nuṇ mati) o «கூர்ந்த மதி» (kūrnda mati), que significa una mente o poder de discernimiento que sea sutil, refinado, atenuado, agudo, intenso, afilado, enfocado, preciso, penetrante y discernidor, y podemos desarrollar dicha agudez, intensidad, refinamiento y sutileza de mente solo puliendo y purificándola practicando ātma-vicāra por el tiempo que sea necesario para permitirnos enfocar toda nuestra atención solamente en uno mismo, a exclusión completa de todo lo demás. Solo entonces podremos experimentar lo que realmente somos, y, en consecuencia, liberarnos de la ilusión de que somos este ego, que está atado por todo tipo de limitaciones. 

La suciedad o impureza que tenemos que limpiar de nuestra mente mediante la práctica persistente de ātma-vicāra son nuestras viṣaya-vāsanās, nuestras propensiones, inclinaciones, impulsos, gustos o deseos por experimentar cualquier cosa diferente de uno mismo. Como estas vāsanās están profundamente enraizadas en nuestra mente y son el combustible que la mantiene y la perpetúa, no podemos abandonarlas o liberarnos de ellas a no ser que practiquemos de forma persistente ātma-vicāra, como Bhagavan dio a entender claramente en los párrafos décimo y undécimo de Nāṉ yār? (extractos relevantes de los que he citado cosas anteriormente en la primera sección).

La raíz de todas nuestras viṣaya-vāsanās es solo nuestro ego, así que, mientras este ego sobreviva is only our ego, continuará intentando alimentarse y mantener sus viṣaya-vāsanās alimentándolas con la comida de las viṣayas, que es cualquier cosa diferente de uno mismo. Mientras dejemos que nuestra atención se quede en cualquier cosa diferente de uno mismo, estaremos alimentando y fortaleciendo nuestras viṣaya-vāsanās, así que la única manera de debilitarlas, y, finalmente, destruirlas todas ellas junto con su raíz, nuestro ego, es matándolas de hambre intentando de manera persistente atendernos solo a uno mismo. Así pues, abandonar todas nuestras vāsanās no es «tan fácil como quitarle el pétalo a una rosa», como Poonja declara frívolamente, sino que requiere de un esfuerzo persistente de estar atento a uno mismo tanto como sea posible hasta que, al final, consigamos aniquilar nuestro ego.

Si pudiéramos de verdad abandonar todas nuestras vāsanās aquí y ahora, en efecto caeríamos dormidos instantáneamente y no despertaríamos más, porque todos los fenómenos que experimentamos en la vigilia y los sueños son solo una proyección de nuestras propias viṣaya-vāsanās, así que, en ausencia de todas las viṣaya-vāsanās, no habría estados de vigilia y de sueño con sueños. Sin embargo, el sueño que experimentaríamos como resultado de la extinción de todas nuestras  vāsanās es diferente en un aspecto importante del sueño que experimentamos en los huecos entre estados de vigilia o de sueños, porque, mientras que el sueño parece ser temporal, este sueño es eterno, porque es nuestro estado natural de consciencia pura de uno mismo. Esta diferencia, sin embargo, es solo una diferencia aparente, porque solo desde la visión de nuestro ego el sueño parece ser un estado temporal, mientras que desde la visión de nuestra existencia real es nuestro estado eterno, porque ego no existe, y, por tanto, nadie que posea ninguna vāsanā o que proyecte o las experimente como vigilia o sueños.

La afirmación de Poonja de que alcanzar la libertad no tiene nada que ver con ninguna sādhana o esfuerzo es verdad solo en el sentido de que, cuando, mediante una práctica persistente de ātma-vicāra, finalmente nos liberamos de la ilusión de que somos este ego, veremos que este ego es totalmente inexistente 
es decir, que nunca ha existido realmente o siquiera parecido existir así que nunca estuvimos realmente atados por él, y, por tanto, siempre hemos sido libres. Así pues, como la libertad es nuestro estado eterno, y, como somos nosotros existimos realmente, nuestra libertad no la causa ningún esfuerzo o sādhana que haga este ego inexistente. 

Esta experiencia última es la que se conoce como ajāta, que significa no nacido, no engendrado, no originado, no surgido o no sucedido, pero, aunque Bhagavan dijo que esa era su experiencia real, también explicó que no sería útil dar enseñanza alguna desde ese punto de vistas, porque en ajāta no hay ego, no hay atadura, nadie que logre la liberación, nada de lo que liberarsae, y, por tanto, ninguna necesidad de enseñanza alguna o medio (sādhana) por el que alcanzar la liberación, así que las enseñanzas que él dio eran desde el punto de vista de vivarta, que significa ilusión o apariencia irreal. Es decir, con el propósito de enseñarnos cómo podemos liberarnos de la ilusión original de que somos este ego, Bhagavan admitía que este ego parece existir desde nuestra perspectiva, y, por eso, él basó sus enseñanzas en esta concesión.

Aunque la verdad última es ajāta, pensar que no hay ego o atadura y que somos eternamente libres no es de mucha utilidad para nosotros mientras parezcamos estar atados experimentándonos como este ego. Como ahora experimentamos todas las limitaciones que nos impone este ego, y, como todo lo demás de lo que somos consciente parece existir solo porque nos experimentamos como este ego, necesitamos algún medio (sādhana) mediante el cual poder liberarnos de esta ilusión (vivarta), así que Bhagavan admite que, desde nuestra perspectiva, esta ilusión parece existir, pero dice que la raíz de todo es solo este ego que ahora parecemos ser, y, que si investigamos este ego con la suficiente intensidad, veremos que no es realmente la persona finita que parece ser, sino que es el espacio infinito e indivisible de consciencia pura de uno mismo, aparte de la cual ninguna otra cosa existe.

Aunque el término sādhana se traduce a menudo en el contexto de la filosofía espiritual como «práctica espiritual», lo que realmente significa es un medio para lograr algún propósito, así que, como necesitamos un medio para liberarnos de esta ilusión-ego, Bhagavan nos enseñó que, como este ego no existe realmente, aunque parezca existir, el único medio (sādhana) para aniquilarlo es investigar lo que es realmente. Si no lo investigamos intentando estar atento a uno mismo persistentemente, nunca podremos liberarnos de él, así que, desde nuestra perspectiva actual como este ego, el logro de la libertad o liberación (mukti o mōkṣa) tiene todo que ver con esta sādhana de investigación quién soy yo (ātma-vicāra) y con los esfuerzos que hacemos para practicarla.

Bhagavan dejó totalmente claro, tanto en sus propios escritos como en numerosos diálogos que se han registrado en varios libros como El evangelio del Maharshi, Conversaciones con Sri Ramana Maharshi y Día a día con Bhagavan que hacen falta una práctica persistente y un esfuerzo por estar atento a uno mismo para liberarnos de nuestro ego y de todas sus viṣaya-vāsanās, así que, cuando Poonja trivializa lo que hace falta y se requiere, y hace como que es posible que abandonemos todas nuestras vāsanās y nos liberemos de la atadura sin ninguna práctica espiritual o esfuerzo, y que, hacer eso no «no toma tiempo» y «es tan fácil como quitarle el pétalo a una rosa», está claramente contradiciendo las enseñanzas de Bhagavan.

5. Experimentarnos a uno mismo como realmente somos es extremadamente fácil, pero debemos cultivar un amor que lo absorba todo para tener éxito


Aunque en la sección anterior he criticado la afirmación de Poonja de que liberarse «es tan fácil como quitarle el pétalo a una rosa», podría argumentarse que se le puede excusar al afirmar esto porque el propio Bhagavan cantaba en Āṉma-viddai que ātma-vidyā (la ciencia de uno mismo) es «அதி சுலபம்» (ati sulabham), extremadamente fácil. Sin embargo, hay una diferencia importante entre esta enseñanza de Bhagavan y lo que Poonja afirmaba, porque, a diferencia de Poonja, Bhagavan nunca dijo o siquiera dio a entender que, como es tan fácil, no hace falta ningún esfuerzo o práctica.

Experimentarnos a uno mismo como realmente somos es extremadamente fácil, pero podemos experimentarnos a uno mismo así solo si tenemos un amor arrollador por ser consciente solo de uno mismo, como Bhagavan sugiere en el verso final de Āṉma-viddai concluyendo «அருளும் வேணுமே; அன்பு பூணுமே; இன்பு தோணுமே» (aruḷum vēṇumē; aṉbu pūṇamē; iṉbu tōṇumē), que significa «la gracia también es necesaria»; sé poseído por el amor; la felicidad aparecerá». Si carecemos del amor suficiente, experimentar lo que realmente somos parecerá difícil, porque nuestras viṣaya-vāsanās (nuestros deseos por experimentar otras cosas) estarán constantemente arrastrando nuestra mente hacia fuera, lejos de uno mismo.

Por tanto, para cultivar el amor que se requiere (bhakti) y la ausencia de deseo (vairāgya), tenemos que perseverar haciendo esfuerzo para llevar nuestra atención de vuelta a uno mismo, apartándola de todo lo demás durante el tiempo que haga falta para que alcancemos tanto bhakti y vairāgya que no queramos ninguna otra cosa que ser solo consciente de uno mismo. Esto lo dejó Bhagavan muy claro tanto en sus escritos originales como en las respuestas que dio a preguntas que le formulaban, así que, cuando nos enseñó que conocernos a uno mismo es extremadamente fácil, no quería decir que un esfuerzo persistente de práctica de ātma-vicāra no es necesario.

6. Guru vācaka kōvai verso 696: solo pueden alcanzar ātma-jñāna quienes hayan hecho el esfuerzo necesario


Aunque Bhagavan pudo experimentar ātma-jñāna investigándose a sí mismo por solo un momento con poca o ninguna práctica previa o esfuerzo en su vida actual, algunas veces explicaba que, si alguien tenía éxito de este modo, debe de haber hecho todo el esfuerzo necesario que hay que hacer con la práctica que hace falta en vidas anteriores. Una de tales explicaciones dadas por él la recogió Sri Muruganar en el verso 696 de Guru vacaka kōvai:

ஈசனருட் பூட்கையா லெம்முயல்வு மின்றியே
மாசறுமார்ச் சால மரபினாற் — பாசமற
இம்மையிலே ஞானசித்தி யெய்தினோர் மர்க்கடம்போ
லம்மையிலே யாட்செய் தவர்.

īśaṉaruṭ pūṭkaiyā lemmuyalvu miṉḏṟiyē
māsaṟumārj jāla marapiṉāṟ — pāśamaṟa
immaiyilē ñāṉasiddhi yeydiṉōr markkaṭambō
lammaiyilē yāṭcey tavar.

பதச்சேதம்: ஈசன் அருள் பூட்கையால் எம்முயல்வும் இன்றியே மாசு அறு மார்ச்சால மரபினால் பாசம் அற இம்மையிலே ஞான சித்தி எய்தினோர் மர்க்கடம் போல் அம்மையிலே ஆள் செய்தவர்.

Padacchēdam (separación de palabras): īśaṉ aruḷ pūṭkaiyāl e-m-muyalvum iṉḏṟiyē māsu aṟu mārjjāla marapiṉāl pāśam aṟa immaiyilē ñāṉa siddhi eydiṉōr markkaṭam pōl ammaiyilē āḷ seydavar.

Traducción al español: Quienes, cuando el apego ha acabado, han alcanzado jñāna-siddhi [el logro del conocimiento de uno mismo] en esta misma vida mediante el poder de la gracia de Dios sin ningún esfuerzo por el principio del gato sin defecto, se habrán esforzado en vidas anteriores como un mono.

El
 «principio del gato» o mārjāla nyāya es el principio de depender de, anhelar y rendirse al poder de la gracia divina para salvarse, como un gatito que no hace esfuerzo alguno por buscar la seguridad, sino que, de forma pasiva, se deja ser llevado por su madre, mientras que el «principio del mono» o markaṭa nyāya es el principio de luchar por aferrarse firmemente a Dios, como una cría de mono que se aferra con firmeza a su madre en busca de seguridad. Estas dos analogías se usan para describir dos formas alternativas de devoción (bhakti), pero, en términos de las enseñanzas de Bhagavan, el mārjāla nyāya representa la etapa final del camino de la entrega completa de uno mismo, que es la culminación de la investigación quién soy yo (ātma-vicāra), mientras que el markaṭa nyāya representa el esfuerzo que tenemos que hacer para aferrarnos con firmeza a la atención a uno mismo. Como nos enseña Bhagavan en este verso, quienes son capaces de tener éxito entregándose sin esfuerzo, tal y como él hizo, se habrían esforzado anteriormente de manera intensa para aferrarse con tesón a la atención a sí mismo, porque, solo esforzándose así podemos lograr el bhakti (love) y vairāgya (libertad del apego) que hacen falta para que podamos entregarnos totalmente.

Esto también lo sugería en la siguiente respuesta recogida en Day by Day with Bhagavan (11-1-46 Afternoon: edición de 2002, página 104):

La consciencia sin esfuerzo y sin elección es nuestra naturaleza real. Si podemos lograrla o ser en ese estado, está bien. Pero uno no puede alcanzarlo sin esfuerzo, el esfuerzo de una meditación deliberada. Todas las vasanas que tienen una larga existencia conducen a la mente hacia fuera y la giran hacia los objetos externos. Hay que abandonar todos estos pensamientos y girar la mente hacia dentro. Para eso, para la mayoría de la gente el esfuerzo es necesario. Por supuesto, todo el mundo, cada libro dice 
«சும்மா இரு» [summā iru: solo sé], es decir, «estate callado o quieto». Pero no es fácil. Por eso todo este esfuerzo es necesario. Incluso si encontramos a alguien que, de una vez, ha alcanzado el mauna [silencio] o estado supremo que indica «சும்மா இரு» [summā iru], puedes considerarlo como que el esfuerzo necesario ya ha finalizado en una vida anterior. 

Igualmente, en la sección 398 de Talks with Sri Ramana Maharshi (edición de 2006, página 384) se recoge que dijo «nadie triunfa sin esfuerzo. El control de la mente no es un derecho de nacimiento de uno. Los pocos que triunfan deben su éxito a su perseverancia», y, en la sección 28 (página 30) se recoge que dijo «tu esfuerzo es un sine qua non. Eres tú quien debes ver el sol. ¿Pueden los espectáculos y el sol ver por ti? Eres tú mismo quien tienes que ver tu naturaleza real».

7. விட்டகுறை தொட்டகுறை (viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai): reanudar lo que se dejó sin finalizar


En relación con su propia experiencia, cuando a Bhagavan le preguntaban cómo le dio por ātma-vicāra de manera tan espontánea y tuvo éxito de forma tan instantánea, dijo 
«ஏதோ விட்டகுறை தொட்டகுறை ஒட்டிக்கொண்டது போலும். எப்போதும் மூலத்திலேயே நாட்டமுற்றிருக்கும்» (ēdō viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai oṭṭikkoṇḍadu pōlum. eppōdum mūlattil-ē-y-ē nāṭṭam-uṯṟirukkum), que significa «fue como si algún viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai se hubiera pegado. La atención siempre estaba solo en la fuente». «விட்டகுறை தொட்டகுறை» (viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai) es una expresión tamil que es difícil traducir con precisión al inglés, pero básicamente significa reanudar lo que se dejó sin finalizar en vidas anteriores.

குறை (kuṟai) tiene muchos significados, pero en este contexto significa un déficit, falta, un corte o lo que permanece, y விட்ட (viṭṭa) significa 
«que se deja / dejado», mientras que தொட்ட (toṭṭa) significa «que se toca / tocado», así que விட்டகுறை (viṭṭakuṟai) significa lo que se dejó incompleto y தொட்டகுறை (toṭṭakuṟai) significa lo que se reanudó. Normalmente el término «விட்டகுறை தொட்டகுறை» (viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai) se refiere al karma que se deja incompleto en vidas anteriores y se reanuda en la actual debido a la continuación de las karma-vāsanās de uno (inclinaciones a hacer el mismo tipo de acciones repetidamente), pero, en el caso de Bhagavan, no fue una reanudación de ninguna karma-vāsanā, sino simplemente una reanudación de su sat-vāsanā (inclinación a simplemente ser), que es lo que también se llama svātma-bhakti (amor por ser consciente solo de uno mismo).

Lo que Bhagavan indicaba cuando dio esta respuesta es que nuestras vāsanās continúan de una vida a la siguiente, así que, si cultivamos nuestra sat-vāsanā intentando estar atento ahora a uno mismo, eso dará lugar a la aniquilación de nuestro ego durante la vida de nuestro cuerpo actual o hará que reanudemos nuestros esfuerzos por estar atento a uno mismo en cualquier vida futura. Mientras más fuertemente nos atraiga este camino, más intentaremos estar atento a uno mismo, y, mientras más estemos atento a uno mismo, más fuerte se hará nuestra sat-vāsanā, hasta que, finalmente, sobrepase a todas nuestras otras vāsanās y dé pie a que giremos toda nuestra atención de vuelta hacia uno mismo, con lo cual nos experimentaremos a uno mismo como somos realmente, y, como resultado, nuestro ego se disuelva como una niebla matinal tropical tan pronto como surja el sol.

Refiriéndose a «விட்டகுறை தொட்டகுறை» (viṭṭakuṟai toṭṭakuṟai), reanudar lo que se dejó sin finalizar en vidas anteriores, y, dando a entender que, como a resultado de eso, su atención estaba constantemente en su fuente, Bhagavan claramente sugirió que su éxito en experimentar lo que realmente es fue tan espontáneo y sin esfuerzo solo debido a su práctica de atención a sí mismo en vidas anteriores. Sin embargo, a este respecto, el caso de Bhagavan fue uno muy raro, porque, generalmente, hasta quienes han avanzado mucho en el camino en vidas anteriores tienen que hacer algún esfuerzo en su última vida por practicar ātma-vicāra o alguna otra forma de sādhana que culmine en ātma-vicāra antes de que puedan experimentar el verdadero conocimiento de sí mismo (ātma-jñāna).

Cuánto esfuerzo tenemos que hacer y por cuánto tiempo tenemos que practicar ātma-vicāra dependerá de la medida en que nuestra mente se haya purificado haciendo esfuerzo por practicar la sādhana apropiada en el pasado. Sin embargo, da igual lo mucho que nuestra mente se haya purificado, el consejo de Poonja de que no es necesario ningún esfuerzo, práctica o sādhana no puede ayudarnos a progresar hacia el objetivo último de liberarnos de nuestro ego. Si hubiéramos hecho ya todo el esfuerzo necesario por practicar la sādhana que hace falta, no necesitaríamos que nos dijeran que no hace falta más esfuerzo o práctica, porque nuestra mente sería tan pura, clara, sutil y afilada que sin esfuerzo alguno la giraríamos hacia dentro para enfocarla solo en uno mismo y nos experimentaríamos como realmente somos. Por otro lado, si nuestra mente no se ha purificado todavía hasta ese punto, no hemos practicado la suficiente sādhana, así que todavía tenemos que perseverar haciendo esfuerzo por practicar ātma-vicāra o alguna otra sādhana apropiada hasta que nuestra mente sea lo suficientemente pura, en cuyo caso, el consejo de Poonja sería para nosotros confuso y poco práctico. 

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