miércoles, 16 de noviembre de 2022

¿Es cualquier otra cosa distinta de nosotros intrínsecamente existente?

Traducido del original en inglés de Michael James (domingo, 29 de agosto de 2021): Is anything other than ourself intrinsically existent?

Un amigo me escribió:

Gracias por todas tus contribuciones para dilucidar las enseñanzas de Bhagavan. Uno de los puntos (o ¿implicaciones?) de las enseñanzas que me confunde más es la afirmación de que el mundo, de cuya existencia independiente de ‘mí’ estoy tan seguro, es exactamente como un sueño (sí, la dificultad es "exactamente", o quizás "literalmente"?).

De hecho, extrañamente, esa afirmación no me impactó demasiado en el sentido de que la acepté naturalmente de alguna forma la primera vez que la escuché. Sin embargo, después de mucho pensar (aunque sé que uno no puede intelectualmente comprenderlo), aún no puedo comprender cómo uno puede rechazar la siguiente hipótesis alternativa. Por favor, ayuda a explicar si tienes algo de tiempo. Lo siento por el inglés porque no soy un hablante nativo.
Convencionalmente, presuponemos que el mundo existe independientemente de cualquier ser. Los átomos existen, dicen (por cierto, yo era un estudiante aplicado en matemáticas y física). También dicen que, aunque no sabemos realmente qué es el agua, mediante nuestros cinco sentidos le atribuimos propiedades. Quizá llamarla fresca o caliente sea solo pensamiento (especialmente, la preferencia del agua fría al agua caliente es solo pensamiento). Además, hay otros atributos del agua que los órganos sensoriales humanos no pueden percibir, pero que pueden ser percibidos por otros animales o por instrumentos sofisticados. En resumen, uno tiende a decir que la materia existe, aunque la percepción de ella (y por tanto la asignación de atributos, gustos y cosas que no gustan) solo ocurre en nuestra consciencia. Así que, aunque es fácil ver que la felicidad no está intrínsecamente en las cosas externas, es extremadamente difícil rechazar la existencia intrínseca de las cosas.
Cuando estamos en el sueño profundo, es cierto que no somos conscientes de nada más que de nosotros. Sin embargo, ¿cómo podemos rechazar la explicación de que lo seamos porque nuestros órganos sensoriales (y quizás ciertas partes del cerebro conectadas con ellos) estén apagados, y no porque el mundo de fuera no exista realmente?

En sueños, el personaje que identificamos como nosotros, ciertamente, no hace estas preguntas en lo relativo a lo que percibe y a sus órganos sensoriales. Él nunca comprueba (o al menos, en ninguno de mis sueños) que es así.

          Soy consciente de que uno no puede resolver estas cosas intelectualmente. La única tarea que queda es descubrir quiénes somos. Sin embargo, por favor, ayúdame a tener más convicción en las enseñanzas de Bhagavan.

Lo siguiente está adaptado de la respuesta que le di:

  1. ¿Qué evidencia tenemos de que cualquier cosa diferente de nosotros exista?
  2. ¿Hay algo que experimentemos en nuestro estado presente que no podamos igualmente experimentar en un sueño?
  3. Ego (el sujeto) y los fenómenos (objetos) aparecen en la vigilia y los sueños pero desaparecen en el sueño profundo, así que ambos son apariciones temporales y, por tanto, no reales
  4. La consciencia de nuestra propia existencia existe y brilla en los tres estados sin que jamás aparezca o desaparezca, así que eso solo es lo que realmente somos
  5. Upadēśa Undiyār verso 23: lo que existe realmente es solo nuestra propia consciencia de nuestra propia existencia, y solo eso es lo que realmente somos
  6. ¿Tenemos alguna razón válida para suponer que nuestro estado presente sea algo diferente de un sueño?
  7. La explicación más simple para todo lo que experimentamos es que todo lo que es diferente de nosotros es solo un sueño
  8. Bhagavad Gītā Sāram verso 9: lo que realmente existe siempre debe existir, así que lo que no existe siempre no existe ni siquiera si parece existir
  9. Las formas obtienen su existencia de la substancia o substancias de las que se componen, así que no existen intrínsecamente, sino solo de manera supeditada
  10. Uḷḷadu Nāṟpadu verso 26: ego es la única substancia de la cual se componen todos los fenómenos, porque estos parecen existir solo desde la visión de nosotros como ego, y por tanto ninguno de ellos podría parecer existir sin ego
  11. Lo que existe y brilla en el sueño profundo es solo nuestra consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’, así que solo esta es la fuente y substancia de ego
  12. Upadēśa Undiyār verso 16: la verdadera consciencia es consciencia solo de lo que realmente existe, es decir, nosotros, así que podemos permanecer como consciencia verdadera solo conociendo nada más que nosotros

1. ¿Qué evidencia tenemos de que cualquier cosa diferente de nosotros exista?


Como dijo el filósofo David Hume, un hombre sabio adecua su conocimiento en función de la evidencia, así que al considerar qué creer, necesitamos considerar críticamente la evidencia de la que disponemos y decidir en consecuencia. Al considerar cuestiones metafísicas tales como si las cosas que parecen existir existen realmente, o si las cosas que percibimos existen independientemente de nuestra percepción de ellas, la única evidencia que tenemos es nuestra propia experiencia, así que esta es la evidencia que tenemos que considerar críticamente.

Al considerar si algo existe realmente o no, el peso de la prueba recae sobre aquellos que afirman que existe, más que en aquellos que dudan de su existencia. Puede que no podamos probar que algo no exista, pero no deberíamos solo por ese motivo creer que existe. No deberíamos creer que existe a no ser que tengamos evidencia suficiente para probar su existencia, o, al menos, para apoyar con fuerza la probabilidad de su existencia.

Así que, ¿qué evidencia tenemos de que lo que es distinto de nosotros exista? Otras cosas parecen existir solo porque somos conscientes de su aparente existencia, pero ¿significa eso que existan realmente o que existan independientemente de nuestra consciencia de ellas?

2. ¿Hay algo que experimentemos en nuestro estado presente que no podamos igualmente experimentar en un sueño?


En sueños percibimos muchas cosas, y mientras estamos soñando, generalmente creemos que esas cosas existen realmente y que existen independientemente de nuestra percepción de ellas, pero cuando nos despertamos, inmediatamente reconocemos que solo eran una fabricación mental y que, por tanto, no existían independientemente de nuestra percepción de ellas. Por lo tanto, tenemos que sopesar si nuestro estado presente es solo un sueño o no, porque si es un sueño, entonces todo esto es solo una fabricación de nuestra mente.

¿Hay algo que experimentemos en nuestro estado actual que no podamos igualmente experimentar en un sueño? Obviamente no, porque en un sueño es posible experimentar cualquier cosa experimentable. Por lo tanto, no tenemos evidencia, y nunca puede haberla, de que nuestro estado actual sea algo diferente de un sueño.

Cualquier estado en el que experimentemos fenómenos de cualquier tipo que sea podría ser solo un sueño, lo que significa que no tenemos evidencia de que ningún fenómeno exista independientemente de nuestra percepción de ellos. Mientras experimentamos cualquier fenómeno, este parece existir, pero solo porque parezca existir no significa que exista realmente. Por lo tanto, no tenemos evidencia de que ninguna cosa distinta de nosotros exista realmente.

3. Ego (el sujeto) y los fenómenos (objetos) aparecen en la vigilia y los sueños pero desaparecen en el sueño profundo, así que ambos son apariencias temporales y, por tanto, no reales

Todos los fenómenos son objetos, y lo único que no es un objeto es el sujeto, el que experimenta los fenómenos. Ahora parecemos ser el sujeto, pero incluso el sujeto es algo cuya existencia puede ser puesta en duda, porque parecemos ser el sujeto solo mientras estamos experimentando fenómenos. En el sueño profundo no experimentamos ningún fenómeno, y por lo tanto no parecemos ser un sujeto. En su lugar, permanecemos solo como 
‘yo soy, la consciencia fundamental de nuestra propia existencia.

En la vigilia y los sueños, nos experimentamos a nosotros como un sujeto, como un experimentador de fenómenos, y siempre que nos experimentamos así, nos confundimos a nosotros con un fenómeno que consiste de cinco envolturas, es decir, un cuerpo, vida, mente, intelecto y voluntad. Cuando no nos confundimos con tal fenómeno, como en el sueño profundo, no experimentamos ningún otro fenómeno.

Puesto que somos conscientes de nuestra existencia en el sueño profundo sin ser conscientes de ningún fenómeno, no podemos ser ningún fenómeno, así que el fenómeno que consiste de cinco envolturas que parecemos ser en la vigilia y los sueños no es lo que realmente somos.
Por lo tanto, puesto que, en cuanto sujeto, siempre somos conscientes de nosotros como si fuéramos tal fenómeno, podemos concluir que este sujeto no es lo que somos realmente. Este sujeto es lo que se llama ego, y es una falsa consciencia de nosotros, porque en cuanto este ego, siempre somos conscientes de nosotros como un fenómeno que consiste de cinco envolturas, que es algo distinto de lo que somos realmente.

Lo que experimenta tanto la vigilia como los sueños es únicamente nosotros como ego, así que estos dos estados son experiencias que dependen de que nosotros seamos conscientes de nosotros mismos como algo diferente de lo que somos realmente. Por lo tanto, ¿cómo puede ser real cualquiera de estos estados? Es decir, cuando el experimentador de estos dos estados es algo que se experimenta a sí mismo como algo que no es, lo que sea que experimente no puede ser más real que sí mismo.

Tanto ego (el sujeto) como los fenómenos (objetos) aparecen en la vigilia y los sueños pero desaparecen en el sueño profundo, así que ambos son solo apariencias temporales y, por tanto, no reales. Lo que existe y brilla en estos tres estados, y lo que nunca experimenta ningún cambio de ningún tipo es solo la consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’, así que solo esto es lo que es real y lo que somos realmente. Por eso Bhagavan nos enseña que la única cosa merecedora de ser investigada es esta consciencia fundamental, que es lo que siempre experimentamos como nuestra propia existencia o ser,  ‘yo soy’.

4. La consciencia de nuestra propia existencia existe y brilla en los tres estados sin que jamás aparezca o desaparezca, así que eso solo es lo que somos realmente

Vamos a considerar, por tanto, nuestra propia existencia con más cuidado. ¿Es justificable concluir que nosotros existimos realmente? ¿Tenemos suficiente evidencia para probar que nosotros existimos y que no simplemente parecemos existir? Debemos existir en realidad, porque si no existiéramos, no podríamos ser conscientes de nuestra existencia, y tampoco podríamos ser conscientes de nada más, ya sea real o ilusorio. El hecho de que seamos conscientes es, por tanto, evidencia suficiente para probar que existimos realmente. Puede que no seamos lo que parecemos ser, pero ciertamente existimos. 

Nuestra propia existencia como algo que es consciente es lo que hace que nuestra existencia sea evidente por sí misma. Lo que no es consciente puede que no exista excepto desde la visión de lo que sea consciente de ello, pero nosotros somos conscientes de nuestra propia existencia como ‘yo soy’, así que realmente existimos.

Pero ¿cómo qué existimos realmente? Existimos como lo que es consciente, no meramente como lo que es consciente de otras cosas, sino más fundamentalmente como lo que es consciente de su propia existencia. La consciencia de otras cosas distintas de nosotros aparece en la vigilia y los sueños pero desaparece en el sueño profundo, así que no es lo que realmente somos, pero la consciencia de nuestra propia existencia existe y brilla en los tres estados sin que jamás aparezca y desaparezca, así que eso solo es lo que somos realmente.

5. Upadēśa Undiyār verso 23: Lo que existe realmente es solo nuestra consciencia de nuestra propia existencia, y solo eso es lo que somos realmente

Nuestra existencia y nuestra consciencia de nuestra existencia son una misma cosa inseparable, porque la consciencia de nuestra existencia es lo que somos realmente. En otras palabras, la consciencia de nuestro ser es nuestro mismo ser, porque no somos nada más aparte de eso. Como dice Bhagavan en el
 verso 23 de Upadēśa Undiyār:

உள்ள துணர வுணர்வுவே றின்மையி
னுள்ள துணர்வாகு முந்தீபற
வுணர்வேநா மாயுள முந்தீபற.

uḷḷa duṇara vuṇarvuvē ṟiṉmaiyi
ṉuḷḷa duṇarvāhu mundīpaṟa
vuṇarvēnā māyuḷa mundīpaṟa
.

பதச்சேதம்: உள்ளது உணர உணர்வு வேறு இன்மையின், உள்ளது உணர்வு ஆகும். உணர்வே நாமாய் உளம்.

Padacchēdam (separación de palabras): uḷḷadu uṇara uṇarvu vēṟu iṉmaiyiṉ, uḷḷadu uṇarvu āhum. uṇarvē nām-āy uḷam.

அன்வயம்: உள்ளது உணர வேறு உணர்வு இன்மையின், உள்ளது உணர்வு ஆகும். உணர்வே நாமாய் உளம்.

Anvayam (palabras reordenadas en el orden natural de prosa): uḷḷadu uṇara vēṟu uṇarvu iṉmaiyiṉ, uḷḷadu uṇarvu āhum. uṇarvē nām-āy uḷam.

Traducción al español: Debido a la inexistencia de otra consciencia para ser consciente de lo que existe, lo que existe es consciencia. Solo la consciencia existe como nosotros. 

Paráfrasis explicativa: Debido a la inexistencia de [ninguna] consciencia diferente [de lo que existe] para ser consciente de lo que existe, lo que existe (uḷḷadu) es consciencia (uṇarvu). Solo la consciencia existe como nosotros [es decir, la consciencia que existe realmente, en concretamente la pura consciencia, que es consciencia que es consciente de ninguna otra cosa más que de sí misma, es lo que somos realmente].

Lo que quiere decir aquí con ‘உள்ளது’ (uḷḷadu), ‘lo que existe’, no es meramente lo que parece existir, sino lo que realmente existe, y en este contexto lo que quiere decir con ‘உணர்வு’ (uṇarvu), ‘consciencia’, no es consciencia de cualquier otra cosa sino solo nuestra consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’. Lo que existe realmente es solo nuestra consciencia de nuestra propia existencia, y solo eso es lo que realmente somos.

6. ¿Tenemos alguna razón válida para suponer que nuestro estado presente sea algo diferente de un sueño?

Si sopesamos cuidadosamente todo lo que he escrito hasta aquí, eso debería ser suficiente para convencernos de que no tenemos ninguna razón válida para suponer que exista cualquier cosa distinta de nosotros, pero en caso de que todavía no estés lo suficientemente convencido, vamos a considerar más cuidadosamente si tenemos alguna razón válida para suponer que nuestro estado presente sea algo diferente de un sueño.

La mayoría de nosotros no estamos dispuestos a aceptar que nuestro estado presente no sea más que un sueño, así que para rechazar esta idea puede que intentemos señalar lo que parecen ser diferencias entre la vigilia y los sueños, pero hay dos problemas fundamentales con cualquier argumento que intente establecer que la vigilia no es solo otro sueño. En primer lugar, tales argumentos son circulares, porque están basados en la presunción de que la vigilia y los sueños son fundamentalmente estados diferentes, que es la conclusión que tratan de probar.

Es decir, para establecer que la vigilia no es solo otro sueño, necesitamos señalar diferencias entre estos dos estados, pero para señalar tales diferencias, necesitamos asumir que la vigilia no es simplemente otro sueño. Por ejemplo, si argumentamos que las experiencias de vigilia son continuas y consistentes mientras que las experiencias de los sueños no lo son, tal argumento está basado en la presunción de que las experiencias de la vigilia no son simplemente otra variedad de experiencias de sueños.

En segundo lugar, cualquier diferencia que pueda señalarse entre la vigilia y los sueños es, en el mejor de los casos, solo una diferencia cualitativa, no una diferencia substancial, y podemos señalar diferencias cualitativas entre un sueño y otro. Por ejemplo, desde la perspectiva de nuestro estado presente algunos sueños parecen ser particularmente vívidos, lo que los distingue de otros sueños que parecen ser menos vívidos, pero no por ello concluimos que un sueño más vívido es de alguna manera más real que un sueño menos vívido. Puede parecer más real, pero no es realmente más real, porque las diferencias entre tales sueños son solo cualitativas, no substanciales. Por tanto, incluso si hay diferencias cualitativas entre la vigilia y los sueños, esto no significa que sean estados diferentes de forma substancial.

Además, cualquier diferencia que podamos señalar entre la vigilia y los sueños es una diferencia que aparece desde la perspectiva de nuestro estado presente, que ahora tomamos por vigilia. Si estuviéramos discutiendo este tema con alguien en un sueño, puede que señalemos el mismo tipo de diferencia y argumentemos que esto muestra que nuestro estado presente no es un sueño, pero esa diferencia sería una que aparecería desde la perspectiva del estado en que entonces estuviéramos, que entonces nos parecería ser vigilia a pesar de que en realidad era solo un sueño.

Mientras estamos soñando, parecemos estar despiertos, así que naturalmente asumimos que nuestro estado presente es la vigilia y que todos los demás estados similares son solo sueños. Incluso cuando experimentamos cosas en un sueño que ahora consideraríamos imposibles en la vigilia, tales como volar o ver a un amigo que falleció, esas cosas parecen perfectamente reales mientras las estamos experimentando, tanto, que en el caso de volar, puede que nos preguntemos por qué nunca nos habíamos dado cuenta de lo fácil que era volar, y en el caso de ver a un amigo que había fallecido, puede que concluyamos que, de alguna manera, estábamos equivocados al pensar que había fallecido.

La razón por la que un sueño parece tan real mientras lo estamos experimentando es que, en un sueño, siempre nos confundimos a nosotros con una persona (un cuerpo) en ese sueño. Puesto que nosotros somos reales, la persona con la que nos confundimos parece ser real, y puesto que la persona es una parte del mundo del sueño, todo el mundo del sueño parece ser real. Es decir, estamos superponiendo nuestra propia realidad a la persona con la que nos confundimos, y en consecuencia, al mundo del cual esa persona es solo una pequeña parte. 

Sin embargo, tan pronto como nos despertamos (o para ser más precisos, tan pronto como salimos de un sueño y venimos a otro sueño), reconocemos que nuestro estado anterior fue solo un sueño y, por tanto, no real, porque dejamos de experimentarnos a nosotros como la persona de nuestro estado anterior y, en su lugar, nos experimentamos como una persona en nuestro estado actual. Tan pronto como dejamos de experimentarnos como la persona que parecíamos ser en el estado anterior, esa persona ya no parece ser real, y por consiguiente, el mundo del estado anterior, de la misma forma, ya no parece ser real. Por eso nuestro estado actual siempre parece ser real y, en consecuencia, lo tomamos por la vigilia, mientras que todos los demás estados similares parecen ser irreales y, en consecuencia, reconocemos que solo eran sueños.

7. La explicación más simple posible para todo lo que experimentamos es que todo lo que es distinto de nosotros es solo un sueño

En cuanto a la hipótesis alternativa que tú sugieres, ¿por qué deberíamos presuponer cualquier hipótesis de la cual no tenemos evidencia suficiente? Aunque esta hipótesis puede usarse para explicar nuestra experiencia, es una explicación innecesariamente complicada de la misma, y según el principio de parsimonia, que es popularmente conocido como "la navaja de Occam", una explicación más simple es más probable que sea correcta que una complicada, porque esta última conlleva más presunciones, y si cualquiera de ellas es incorrecta, toda la explicación se derrumba. 

La explicación más simple posible para todo lo que experimentamos es que todo lo que es distinto de nosotros es solo un sueño, porque para aceptar esta explicación no necesitamos asumir nada que no experimentemos. Cualquier otra explicación estaría basada en la presunción de que hay cosas que existen independientemente de nuestra experiencia de ellas, pero no tenemos evidencia adecuada y nunca podemos tener evidencia adecuada de que tal es el caso, mientras que si lo explicamos todo como un sueño, no necesitamos asumir que haya algo que exista independientemente nuestra experiencia de ello.

8. Bhagavad Gītā Sāram verso 9: Lo que existe realmente debe existir siempre, así que lo que no existe siempre no existe realmente ni siquiera cuando parece existir

En relación con tu comentario, 
‘así que, aunque es fácil ver que la felicidad no está intrínsecamente en las cosas externas, es extremadamente difícil rechazar la existencia intrínseca de las cosas’, necesitamos considerar lo que el término ‘existencia intrínseca’ significa e implica. ¿Cómo podemos determinar si algo existe intrínsecamente o no? Esto toca de pasada uno de los principios fundamentales de las enseñanzas de Bhagavan y de la filosofía advaita en general, concretamente que lo que existe realmente debe existir siempre, y por consiguiente, lo que no existe siempre no existe realmente aunque parezca existir.

Este principio se expresa como es bien sabido en la Bhagavad Gītā 2.16, que Bhagavan tradujo al tamil como el verso 9 de la Bhagavad Gītā Sāram:

இல்லா ததனுக் கிருப்பில்லை யுள்ளதனுக்
கில்லாமை யென்ப திலையெனவே — யில்லதுள
தென்னு மிரண்டி னியல்பிதுதாங் கண்டார்மெய்
தன்னை யறிந்த தவர்.

illā dadaṉuk kiruppillai yuḷḷadaṉuk
killāmai yeṉba dilaiyeṉavē — yilladuḷa
deṉṉu miraṇḍi ṉiyalbidudāṅ kaṇḍārmey
taṉṉai yaṟinda tavar
.

பதச்சேதம்: இல்லாததனுக்கு இருப்பு இல்லை. உள்ளதனுக்கு இல்லாமை என்பது இலை. எனவே இல்லது உளது என்னும் இரண்டின் இயல்பு இதுதான் கண்டார் மெய்தன்னை அறிந்த தவர்.

Padacchēdam (separación de palabras): illādadaṉukku iruppu illai. uḷḷadaṉukku illāmai eṉbadu ilai. eṉavē illadu uḷadu eṉṉum iraṇḍiṉ iyalbu idudāṉ kaṇḍār meytaṉṉai aṟinda tavar.

Traducción al español: Para lo que no existe no hay existencia. Para lo que sí existe no hay lo que se llama inexistencia. Por lo tanto, los que han visto que esta misma es la naturaleza de los dos llamados lo que no existe y lo que existe son ascetas que han conocido la realidad.

Paráfrasis explicativa: Para illādadu [lo que no existe] no hay existencia [en ningún momento]. Para uḷḷadu [lo que sí existe] no hay [en ningún momento] lo que se llama inexistencia. Por lo tanto, los que han visto que esta misma es la naturaleza de los dos llamados illadu [lo que no existe] y uḷḷadu [lo que existe] son ascetas que han conocido la realidad [o que se han conocido a sí mismo, la realidad].

Bhagavan solía expresar esto de forma más simple diciendo: ‘Lo que existe en un momento pero no en otro momento no existe realmente ni siquiera cuando parece existir’. Es decir, lo que es intrínsecamente existente jamás puede no existir, así que lo que se manifiesta (empieza a existir) o deja de existir no es intrínsecamente existente, y por consiguiente, toma prestada su existencia de otra cosa.

Podemos entender esto usando la analogía de las propiedades, que pueden ser o bien intrínsecas o bien supeditadas. Considera la propiedad del calor, por ejemplo. Algunas cosas calientes son intrínsecamente calientes, mientras que otras no son intrínsecamente calientes, sino calientes de manera supeditada. Lo que está caliente de manera supeditada ha obtenido su calor de alguna otra fuente distinta de sí mismo, así que su calor es solo un calor prestado. El arroz no es intrínsecamente caliente, así que el arroz caliente ha tomado prestado su calor de alguna otra fuente como el agua hirviendo. El agua no es intrínsecamente caliente, así que el agua caliente ha tomado prestado el calor de alguna otra fuente como una cacerola caliente. Una cacerola no es intrínsecamente caliente, así que una cacerola caliente ha tomado prestado su calor de alguna otra fuente como el fuego. El fuego es intrínsecamente caliente, porque siempre que existe, está caliente, y nunca podría no estar caliente, así que su calor no lo toma prestado de ninguna otra cosa.

Al igual que el calor es la naturaleza misma del fuego, la existencia es la naturaleza misma de lo que es intrínsecamente existente, así que si algo existe intrínsecamente, nunca podría no existir, y su existencia no es prestada de ninguna otra cosa. Por lo tanto, lo que no existe permanentemente, sino que se manifiesta en un momento y deja de existir en un momento posterior, no es intrínsecamente existente sino existente de manera supeditada, así que debe obtener su existencia de alguna otra fuente distinta de sí mismo, y por tanto su existencia es solo una existencia prestada. 

9. Las formas obtienen su existencia de la substancia o substancias de las que se componen, así que no existen intrínsecamente, sino solo de forma supeditada 

No es difícil para nosotros entender cómo una propiedad como el calor puede ser prestada de alguna otra fuente, pero la existencia es algo mucho más fundamental que cualquier otra propiedad, porque algo debe existir, o al menos parecer existir para que tenga cualquier propiedad. ¿Es equivocado, por tanto, comparar la existencia a una propiedad como el calor? Aunque la existencia no es una propiedad, es análoga a una propiedad en ciertos aspectos, particularmente en relación con la distinción entre ser intrínseco o ser supeditado. Pero, ¿puede la existencia ser prestada de la misma forma que una propiedad puede ser prestada?

Considera el ejemplo de los ornamentos de oro tales como anillos, brazaletes y colgantes. Cada uno de tales ornamentos es una forma distinta, pero la substancia de todos ellos es oro. Sin oro, los ornamentos no existirían, así que toman prestada su existencia del oro. Sin embargo, el oro no es la substancia última, porque los átomos de oro son formas que se componen de protones, neutrones y electrones, sin los cuales el oro no existiría, así que toma prestada su existencia de las partículas subatómicas de las que se compone.

De esto podemos inferir un principio general, concretamente que las formas obtienen su existencia de la substancia o substancias de las que se componen. Sin embargo, la mayoría de las substancias son en sí formas que se componen de más substancias elementales de las cuales obtienen su existencia. Por lo tanto, las formas no existen intrínsecamente sino solo de forma supeditada.

10. Uḷḷadu Nāṟpadu verso 26: ego es la única substancia de la que se componen todos los fenómenos, porque estos parecen existir solo desde la visión de nosotros como ego, y por tanto ninguna de ellas podría parecer existir sin ego

Ya sean mentales o aparentemente físicos, todos los fenómenos son formas de un tipo u otro sin importar lo burdos o sutiles que sean, así que ninguno de ellos existiría sin la substancia la que se componen. ¿Hay alguna única substancia de la que se compongan todos los fenómenos? Según Bhagavan la hay, y es solo ego, porque es solo desde la visión de nosotros como ego que los fenómenos parecen existir, como dice en el verso 26 de Uḷḷadu Nāṟpadu:

அகந்தையுண் டாயி னனைத்துமுண் டாகு
மகந்தையின் றேலின் றனைத்து — மகந்தையே
யாவுமா மாதலால் யாதிதென்று நாடலே
யோவுதல் யாவுமென வோர்.

ahandaiyuṇ ḍāyi ṉaṉaittumuṇ ḍāhu
mahandaiyiṉ ḏṟēliṉ ḏṟaṉaittu — mahandaiyē
yāvumā mādalāl yādideṉḏṟu nāḍalē
yōvudal yāvumeṉa vōr
.

பதச்சேதம்: அகந்தை உண்டாயின், அனைத்தும் உண்டாகும்; அகந்தை இன்றேல், இன்று அனைத்தும். அகந்தையே யாவும் ஆம். ஆதலால், யாது இது என்று நாடலே ஓவுதல் யாவும் என ஓர்.

Padacchēdam (separación de palabras): ahandai uṇḍāyiṉ, aṉaittum uṇḍāhum; ahandai iṉḏṟēl, iṉḏṟu aṉaittum. ahandai-y-ē yāvum ām. ādalāl, yādu idu eṉḏṟu nāḍal-ē ōvudal yāvum eṉa ōr.

அன்வயம்: அகந்தை உண்டாயின், அனைத்தும் உண்டாகும்; அகந்தை இன்றேல், அனைத்தும் இன்று. யாவும் அகந்தையே ஆம். ஆதலால், யாது இது என்று நாடலே யாவும் ஓவுதல் என ஓர்.

Anvayam (palabras reordenadas en el orden natural de prosa): ahandai uṇḍāyiṉ, aṉaittum uṇḍāhum; ahandai iṉḏṟēl, aṉaittum iṉḏṟu. yāvum ahandai-y-ē ām. ādalāl, yādu idu eṉḏṟu nāḍal-ē yāvum ōvudal eṉa ōr.

Traducción al español: Si ego se manifiesta, todo se manifiesta; si ego no existe, todo no existe. Ego en sí lo es todo. Por lo tanto, conoce que solo investigar lo que esto es es renunciar a todo.

Paráfrasis explicativa: 
Si ego [la falsa consciencia ‘yo soy este cuerpo’] se manifiesta, todo [todos los fenómenos, todo lo que aparece y desaparece, todo lo que no es nuestra consciencia pura, fundamental, sin cambio e inmutable ‘yo soy’] se manifiesta; si ego no existe, todo no existe [porque nada distinto de la pura consciencia realmente existe, así que todo lo demás parece existir sólo desde la visión de ego, y por eso no puede parecer existir a menos que ego parezca existir]. [Por tanto] ego en sí lo es todo [porque es la semilla original o embrión, que es lo único que se expande como todo lo demás]. Así que, sabe que investigar lo que esto [a saber, ego] es, es únicamente rendirlo todo [que todo termine] [porque ego dejará de existir si se investiga a sí mismo con la suficiente intensidad, y cuando deje de existir, todo lo demás dejará de existir con él].

¿Cómo hemos de entender esto? ¿Por qué dice ‘அகந்தையே யாவும் ஆம்’ (ahandai-y-ē yāvum ām), ‘ego en sí lo es todo’? ¿En qué sentido es ego la substancia de la que se componen todos los fenómenos? Para entender esto tenemos que considerar por qué dice ‘அகந்தை உண்டாயின், அனைத்தும் உண்டாகும்; அகந்தை இன்றேல், இன்று அனைத்தும்’ (ahandai uṇḍāyiṉ, aṉaittum uṇḍāhum; ahandai iṉḏṟēl, iṉḏṟu aṉaittum), ‘si ego se manifiesta, todo se manifiesta; si ego no existe, todo no existe’.

En este contexto 
‘todo’ (aṉaittum o yāvum) significa todas las formas, fenómenos u objetos, y puesto que todos ellos parecen existir solo desde nuestra visión de nosotros como ego, el sujeto, ninguna de ellas podría parecer existir sin ego. Por tanto, obtienen su aparente existencia solo de la aparente existencia de nosotros como ego. Por eso dice Bhagavan ‘அகந்தையே யாவும் ஆம்’ (ahandai-y-ē yāvum ām), ‘ego en sí lo es todo’, queriendo decir, por tanto, que es la única substancia de la que se componen todos los fenómenos. En otras palabras, cuando nos elevamos y estamos como ego, lo que experimentamos como fenómenos es solo nosotros. Nosotros somos, por tanto, la substancia, de la cual todo lo demás es solo una apariencia. 

En sueños percibimos y experimentamos muchas cosas, pero ninguna de esas cosas existe salvo en nuestra consciencia. Su aparente existencia es, por tanto, totalmente dependiente de nuestra percepción de ellas. No son en realidad nada más que nuestra consciencia de ellas, así que son formas cuya única substancia es nuestra consciencia. Puesto que la consciencia en la cual, a la cual y por la cual aparecen, y de la que solo se componen, somos nosotros como ego, nosotros como ego somos la única substancia que aparece como todas ellas.

Igualmente, lo que percibimos o experimentamos en nuestro estado presente, que ahora asumimos que es vigilia, aparece en nuestra consciencia, así que no tenemos evidencia o ninguna otra razón adecuada para suponer que existan salvo en nuestra consciencia. Si solo existen en nuestra consciencia, no solo es su aparente existencia totalmente dependiente de nuestra consciencia de ellas, sino que no son otra cosa más que nuestra consciencia de ellas, en cuyo caso son formas cuya única substancia es nuestra consciencia. Puesto que la consciencia en la cual, a la cual y por la cual aparecen, y de la cual solo se componen, somos nosotros como ego, nosotros como ego somos la única substancia que aparece como todas ellas. Por lo tanto ‘அகந்தையே யாவும் ஆம்’ (ahandai-y-ē yāvum ām), ‘ego en sí lo es todo’.

11. Lo que existe y brilla en el sueño profundo es solo nuestra consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’, así que esto solo es la fuente y substancia de ego

Sin embargo, aunque ego es la substancia de la que todos los fenómenos obtienen su aparente existencia, no es la substancia última, porque no existe intrínsecamente, sino solo de manera supeditada, puesto que se manifiesta en la vigilia y los sueños pero deja de existir en el sueño profundo. ¿Cuál es entonces la substancia última de la que ego obtiene su aparente existencia?

La substancia última debe ser esa que existe y brilla en todo momento y en todos los estados, parezcamos o no ser ego. Lo que existe y brilla en el sueño profundo es solo nuestra consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’, así que esta solo es la fuente y la substancia de ego. Es la fuente de la que ego se eleva en la vigilia y sueños y en la cual se aquieta en el sueño profundo, y de la que ego no solo obtiene su aparente existencia sino también su aparente consciencia. Es por tanto la substancia última de la que ego es solo una apariencia.

Ego es la consciencia en la cual, a la cual y por la cual todos los fenómenos aparecen, y de la cual exclusivamente se componen todos ellos, pero no es consciencia verdadera porque aparece en la vigilia y sueños pero desaparece en el sueño profundo. Puesto que no existe permanentemente, no existe realmente ni siquiera cuando parece existir, así que toma prestada su aparente existencia solo de lo que existe realmente, concretamente sat-cit (existencia-consciencia), que es nuestra consciencia fundamental de nuestra propia existencia, ‘yo soy’. No solo toma prestada su aparente existencia de sat-cit, sino que también toma prestada su aparente consciencia de sat-cit, la cual es únicamente consciencia real.

12. Upadēśa Undiyār verso 16: La consciencia real es solo consciencia de lo que realmente existe, es decir, de nosotros, así que solo podemos permanecer como consciencia real conociéndonos nada más que a nosotros

Así que, ¿cuáles son las implicaciones prácticas de estas enseñanzas? En primer lugar, puesto que ninguna otra cosa distinta de nosotros existe realmente, solo nosotros somos lo que merece investigarse y conocerse. En segundo lugar, puesto que las otras cosas no existen realmente, a pesar de que parecen existir, la consciencia de ellas no es consciencia real sino solo una ilusión
. La consciencia real es solo consciencia de lo que realmente existe, es decir, nosotros, así que solo podemos permanecer como consciencia real conociendo nada más que nosotros, como Bhagavan indica en el verso 16 de Upadēśa Undiyār:

வெளிவிட யங்களை விட்டு மனந்தன்
னொளியுரு வோர்தலே யுந்தீபற
வுண்மை யுணர்ச்சியா முந்தீபற.

veḷiviḍa yaṅgaḷai viṭṭu maṉantaṉ
ṉoḷiyuru vōrdalē yundīpaṟa
vuṇmai yuṇarcciyā mundīpaṟa
.

பதச்சேதம்: வெளி விடயங்களை விட்டு மனம் தன் ஒளி உரு ஓர்தலே உண்மை உணர்ச்சி ஆம்.

Padacchēdam (separación de palabras): veḷi viḍayaṅgaḷai viṭṭu maṉam taṉ oḷi-uru ōrdalē uṇmai uṇarcci ām.

அன்வயம்: மனம் வெளி விடயங்களை விட்டு தன் ஒளி உரு ஓர்தலே உண்மை உணர்ச்சி ஆம்.

Anvayam (palabras reordenadas en el orden natural de prosa): maṉam veḷi viḍayaṅgaḷai viṭṭu taṉ oḷi-uru ōrdalē uṇmai uṇarcci ām.

Traducción al español: Dejando los fenómenos externos, solo la mente conociendo su propia forma de luz es consciencia real.

Paráfrasis explicativa: Dejando a un lado [la consciencia de cualquier] viṣaya externa [es decir, los fenómenos de cualquier tipo, los cuales son todos externos en el sentido de que son distintos de y ajenos a uno mismo], solo la mente conociendo su propia forma de luz [es decir, la luz de la pura consciencia, que es su naturaleza real y que la ilumina, permitiéndole ser consciente tanto de sí misma como de otras cosas] es consciencia real [conocimiento verdadero o conocimiento de la realidad].

Mientras seamos conscientes de cualquier otra cosa distinta de nosotros, no somos conscientes de nosotros como realmente somos, porque lo que somos realmente es solo pura consciencia, que significa consciencia que es consciente nada más que de sí misma. Sin embargo, mientras nos elevamos y estamos como ego, continuaremos siendo conscientes de cosas distintas de nosotros, así que, para dejar permanentemente de ser conscientes de otras cosas, tenemos que erradicar ego. Siempre que caemos dormidos dejamos de ser conscientes de cualquier cosa distinta de nosotros, pero eso no trae consigo la erradicación de ego, así que no podemos erradicar ego simplemente dejando de ser conscientes de otras cosas. Por lo tanto, aunque cesar de ser conscientes de otras cosas es necesario, no es suficiente. 

Cuando caemos dormidos, ego se aquieta de vuelta en su fuente debido al cansancio, y solo después de haberse aquietado queda únicamente la pura consciencia. Puesto que ego ha dejado de existir, si bien temporalmente, no se experimenta a sí mismo como pura consciencia, y por tanto no es destruido. Por lo tanto, en vigilia y sueños, cuando parecemos existir como ego, tenemos que intentar ser conscientes de nosotros como pura consciencia, porque solo cuando nosotros como ego seamos conscientes de nosotros como pura consciencia será ego destruido.

Es decir, ego es una falsa consciencia de nosotros, porque como ego, somos conscientes de nosotros como algo distinto de la pura consciencia, que es lo que somos realmente, así que solo puede ser destruido siendo nosotros conscientes de nosotros como somos realmente. Por eso en este verso ‘வெளி விடயங்களை விட்டு’ (veḷi viḍayaṅgaḷai viṭṭu), ‘dejando los fenómenos externos’, es una oración adverbial, que indica por consiguiente que dejando de ser conscientes de los fenómenos es necesario pero no suficiente, mientras que la oración principal es ‘மனம் தன் ஒளி உரு ஓர்தலே உண்மை உணர்ச்சி ஆம்’ (maṉam taṉ oḷi-uru ōrdalē uṇmai uṇarcci ām), ‘solo la mente conociendo su propia forma de luz es consciencia real’, indicando por consiguiente que lo que es necesario es que nosotros estemos tan intensamente atento a uno mismo que dejemos de ser consciente de cualquier otra cosa y seamos, por tanto, conscientes de nosotros solo como pura consciencia, que es a lo que se refiere aquí cono nuestra ‘ஒளி உரு’ (oḷi-uru), ‘forma de luz’. Ser conscientes de nosotros solo como pura consciencia es consciencia real, y solo siendo nosotros conscientes de nosotros, ego será entonces erradicado.


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