viernes, 13 de enero de 2023

Permanecemos como uno mismo solo en la medida en que solo nos atendamos a uno mismo

Traducido del artículo original en inglés de Michael James: 

Un amigo me escribió hoy:
Cuando permanezco en el yo, me ocurre una fuerte presión en la nariz. En anteriores caminos me ha ocurrido esto con presión en el pecho y luego con presión en la nariz, que se han soltado. Ahora esta presión en la nariz se está haciendo más y más fuerte a medida que permanezco más en el yo. ¿Ha hablado Ramana de que algo como esto ocurra? ¿Algún consejo?

En respuesta le escribí:


Permanecer en el yo significa ser como somos realmente, y lo que somos realmente es solo pura consciencia, lo que significa consciencia que es consciente de nada más que de sí misma,
 ‘yo soy’. Por tanto, la perfecta permanencia en yo es alcanzada solo erradicando ego.

Durante la práctica, la permanencia en uno mismo es solo parcial. Es decir, permanecemos como somos realmente solo en la medida en que nos atendamos a nosotros, y en consecuencia retiremos nuestra atención de todas las demás cosas. Por tanto, en la medida en que seas consciente de cualquier cosa diferente de ti mismo
 (es decir, cualquier cosa que aparezca y desaparezca, cualquier cosa que ocurra, cualquier cosa que tenga características distintivas de cualquier tipo, cualquier cosa diferente de lo que eres consciente en el sueño profundo), tu atención a ti mismo, y por tanto, tu permanencia en ti mismo, quedan lejos de la perfección.

Aplicando esto a lo que has escrito, cuando eres consciente de cualquier sensación corporal tal como presión en tu pecho o nariz, eso indica que tu atención ha sido desviada de ti mismo hacia esa sensación, así que la única forma de lidiar con tales distracciones es intentar repetidamente girar tu atención de vuelta hacia ti mismo. Como recomendaba Bhagavan, cualquier cosa que aparezca, deberíamos investigar a quién le ha aparecido, lo que significa que deberíamos girar nuestra atención de vuelta hacia nosotros, el sujeto, y por tanto dejando todos los objetos.

Las sensaciones de cualquier tipo son solo objetos o fenómenos, y como todos los fenómenos, aparecen y desaparecen en nuestra consciencia, mientras que nosotros no somos un objeto o fenómeno, sino solo el sujeto, desde cuya visión todos los objetos aparecen y desaparecen. Por tanto, no importa lo que aparezca o desaparezca, porque nuestra preocupación solo debería ser aferrarnos con firmeza a la atención a uno mismo e ignorar todo lo demás.

El sujeto es solo ego, y parecemos ser el sujeto solo mientras seamos conscientes de objetos, así que si nos atendemos a nosotros con la suficiente intensidad y en consecuencia dejamos de ser conscientes de cualquier objeto de cualquier tipo, descubriremos que realmente ni siquiera somos el sujeto, sino solo pura consciencia,
 ‘yo soy’, que es la substancia o realidad de ego, la fuente de la cual este aparece y en la cual desaparece, y la base que subyace y soporta su aparente existencia. Hasta que no seamos clara e inmutablemente conscientes de nosotros como eso, debemos perseverar en intentar aferrarnos con firmeza a la atención a uno mismo, y siempre que nuestra atención se desvíe lejos de nosotros hacia cualquier otra cosa, deberíamos simplemente intentar de nuevo retornarla de vuelta a nosotros, al que todos las cosas le aparecen.

No podemos permanecer siempre como somos realmente por cualquier medio diferente de una perseverancia paciente y tenaz en esta simple práctica de intentar estar atento a uno mismo tan intensa y constantemente como sea posible, por tanto dando menos y menos lugar a que cualquier otra cosa aparezca en nuestra consciencia y nos distraiga hacia fuera de nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario